Diego Manrique, que destaca porque está muy pegado a la actualidad socio-musical y expresa sus opiniones sin pelos en la lengua en medios de comuncación grandes, ha publicado un artículo en El País sobre una cuestión que me da mucha pena: la opinión del respetable sobre el cierre de las tiendas Castelló.
Hemos comentado en este blog alguna vez lo sorprendente que resultan a veces las corrientes de opinión sobre la industria musical, pero alegrarse de que cierren tiendas de discos con buen material y precios competitivos (algo que no abunda) resulta incomprensible.
Este es parte del texto, os animo a leer el resto:
"[...] Existe una guerra abierta entre la industria discográfica y la gran masa que ha decidido que la música debe ser gratuita. Aunque entienda sus motivaciones, me asombran esos pirómanos que celebran todo lo que signifique dificultades para el negocio musical. Aparentemente, piensan que el cierre de Castelló supone noches de insomnio para Teddy Bautista y Alejandro Sanz. Se declaran melómanos pero parecen creer que la música brota como las setas, sin necesidad de abono monetario. Para ellos, la industria es un dinosaurio que no supo adaptarse a las nuevas tecnologías y se merece todas sus desdichas: que sufra antes de evaporarse. [...]"
Pues eso, que para qué pagar nada por algo que puedes tener gratis. Ahora que hasta los jueces se ponen en huelga ¿no hay ningún músico que promueva vivir con dignidad una profesión que para casi nadie existe? Porque la de músico es otra profesión, no?
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lunes, 26 de enero de 2009
miércoles, 15 de octubre de 2008
Reflexión sobre "el indie y sus reticencias"
He leido un texto que ha publicado Diego Manrique este lunes en elpais.com al respecto de un post de jenesaispop ("Los indies son pobres porque quieren") en el que se opinaba sobre la incapacidad de la población indie de trepar hasta el mainstream. Entre las reflexiones de Manrique, esta:
"[...] se palpa un claro temor a saltar al mainstream. Y es que la policía del indie castiga a quienes ansíen abrir mercados; esas ambiciones, aparentemente, son cosas de adultos maleados. Por el contrario, exhiben modos colegiales: hay publicaciones, programas radiofónicos, páginas web que producen verdadero rubor por su infantilismo. Sistemáticamente, se ignora la dimensión profesional"
y también esta:
"[...] el mundillo indie tiene mucho de fantasía consensuada. Entre los polos del autismo y la marginación, se mantiene una fértil actividad condenada a la clandestinidad. Una generación de grupos que solo florecen en verano, con los festivales, y que van desapareciendo según sus miembros se hacen adultos e ingresan en el mundo real. Desde fuera, parece un triste desperdicio de energías."
Bien, en el primer párrafo habla de la dimensión profesional de medios de difusión musical. Aparte de aquellos que son propiedad del estado y de los mismos fanzines, la palabra "profesional" no se asocia a la palabra "música" muy fácilmente, porque ¿quién es más profesional? el que habla con más sabiduría y criterio sin tener en cuenta agentes externos como la audiencia o la publicidad o el que simplemente habla o escribe mejor adaptándose a su medio? En España ni yo mismo me atrevo a definir a un profesional de la música. Diego, tal vez.
En el segundo párrafo se define al músico que nace por vocación, que crea su estilo y que dependiendo de su grado de ambición profesional (y, a veces, de la suerte) podrá llegar más o menos lejos en su carrera musical. Sin esta ambición profesional no me parece, como a Manrique, un desperdicio de energías sino una forma genial de pasar el rato. Además, tal y como está ahora mismo el pensamiento musical en España, las nuevas generaciones de músicos a veces parece que nunca tendrán ningún tipo de "dimensión profesional" de la que habla Diego en su artículo. Para muestra, esta: "Pensamos que el hecho de colgar tu disco en internet para que la gente se lo pueda bajar gratuitamente sólo va a hacer que beneficiarnos. Nos encanta pensar que de repente cualquier persona que llegue a ese link puede escuchar nuestras canciones. De otra manera sería imposible. [...] Siempre hemos sido fans de los grupo de Producciones Doradas. Son colegas, nos mola su manera de trabajar y de entender la música ahora que las discográficas tradicionales no tienen sentido." (el grupo Tu Madre en el Mondosonoro de Catalunya de octubre)
¡Esto sí que es militancia indie!
Además, jenesaispop entrevista a Nena Daconte (un grupo que busca credibilidad en el sector a base de banners) y la policía indie no aparece.
Ya no me creo a ninguno.
Bruno
"[...] se palpa un claro temor a saltar al mainstream. Y es que la policía del indie castiga a quienes ansíen abrir mercados; esas ambiciones, aparentemente, son cosas de adultos maleados. Por el contrario, exhiben modos colegiales: hay publicaciones, programas radiofónicos, páginas web que producen verdadero rubor por su infantilismo. Sistemáticamente, se ignora la dimensión profesional"
y también esta:
"[...] el mundillo indie tiene mucho de fantasía consensuada. Entre los polos del autismo y la marginación, se mantiene una fértil actividad condenada a la clandestinidad. Una generación de grupos que solo florecen en verano, con los festivales, y que van desapareciendo según sus miembros se hacen adultos e ingresan en el mundo real. Desde fuera, parece un triste desperdicio de energías."
Bien, en el primer párrafo habla de la dimensión profesional de medios de difusión musical. Aparte de aquellos que son propiedad del estado y de los mismos fanzines, la palabra "profesional" no se asocia a la palabra "música" muy fácilmente, porque ¿quién es más profesional? el que habla con más sabiduría y criterio sin tener en cuenta agentes externos como la audiencia o la publicidad o el que simplemente habla o escribe mejor adaptándose a su medio? En España ni yo mismo me atrevo a definir a un profesional de la música. Diego, tal vez.
En el segundo párrafo se define al músico que nace por vocación, que crea su estilo y que dependiendo de su grado de ambición profesional (y, a veces, de la suerte) podrá llegar más o menos lejos en su carrera musical. Sin esta ambición profesional no me parece, como a Manrique, un desperdicio de energías sino una forma genial de pasar el rato. Además, tal y como está ahora mismo el pensamiento musical en España, las nuevas generaciones de músicos a veces parece que nunca tendrán ningún tipo de "dimensión profesional" de la que habla Diego en su artículo. Para muestra, esta: "Pensamos que el hecho de colgar tu disco en internet para que la gente se lo pueda bajar gratuitamente sólo va a hacer que beneficiarnos. Nos encanta pensar que de repente cualquier persona que llegue a ese link puede escuchar nuestras canciones. De otra manera sería imposible. [...] Siempre hemos sido fans de los grupo de Producciones Doradas. Son colegas, nos mola su manera de trabajar y de entender la música ahora que las discográficas tradicionales no tienen sentido." (el grupo Tu Madre en el Mondosonoro de Catalunya de octubre)
¡Esto sí que es militancia indie!
Además, jenesaispop entrevista a Nena Daconte (un grupo que busca credibilidad en el sector a base de banners) y la policía indie no aparece.
Ya no me creo a ninguno.
Bruno
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